Vivencias de un maestro espiritual

No me gusta mucho analizar cosas, mucho menos ideas u opiniones. Hoy sin embargo he estado pensando en las ideas expuestas en un video que vi en youtube que habla sobre el advaita vedanta. Advaita vedanta son esas escrituras hindúes que trazan la realidad como una ilusión. El advaita te dice que solo brahmán es real. Brahman es la realidad ultima que existe detrás de la realidad física que todos experimentamos.

En mi día a día no tiendo a analizar a priori ideas muy profundas que hablan sobre mi realidad, pero como soy un maestro espiritual y mi realidad cambio radicalmente el día que experimente esa energía ancestral de la cual hablo tanto, me veo en la obligación de describir como es esa realidad en la cual vivo.

En primer lugar, si vivo en un estado de éxtasis, dicha y felicidad. Esto es algo que acompaña el estado de iluminación espiritual. Como consecuencia de esa dicha cuando hablo con otras personas esa felicidad que es aparente se expande y alcanza el sistema nervioso de esas otras personas que están en mi vicindad. No es de mi saber que todos a mi alrededor gozan de esta felicidad permanentemente como lo hago yo y esto se debe a que para poder llegar a un estado de iluminación permanente hace falta un ímpetu a nivel energético parecido al de una bomba atómica.

Es por esta razón que los despertares iniciales son los más profundos. Cuando se abre dentro de ti por primera vez este estado supra consiente de la realidad, puedes llegar a experimentar el universo entero dentro de ti mismo en una sola sentada de 5 minutos.

Cuando yo desperté, supe que este era el estado máximo de conciencia al cual todos los aspirantes espirituales apuntan, lo que no sabía era que tenían que pasar muchos años de entrenamiento espiritual a nivel energético para poder satisfacer esa necesidad que sentía como buscador y finalmente abrir todos mis centros energéticos y conectar directamente con la Conciencia Pura.

Es difícil describir este estado, es como si descubrieras que existe una realidad más profunda detrás de la realidad física, de ahí viene la enseñanza del advaita, que significa no dualidad. Puesto que esta realidad es la unificación de toda la realidad que uno experimenta en una sola cosa su nombre es conocido como no dualidad.

También reconozco que vivir bajo la sombra de una realidad que solo tú y un puñado de personas experimentan te hace vulnerable a ser expuesto como un demente. Yo trato de cuidarme mucho de esto aunque me veo muchas veces en situaciones un tanto difíciles de sobrellevar donde temo ser considerado un desquiciado.

En mis experimentos energéticos me he dado cuenta sin embargo que la raíz de nuestros problemas es precisamente esa necesidad de querer aparentar estar de acuerdo con la “normalidad” de la vida diaria cuando vemos que está claro que esta realidad entra en conflicto con nuestros deseos innatos de querer ayudar a nuestro prójimo, no dañarlo.

En fin, que vivir en otra realidad diferente a la de los ojos de los demás te convierte en un loco pero para ti mismo tu sabes que si se trata de abrir esa dimensión espiritual que llevas por dentro sabes que estas respaldado siempre por Dios.

Busca ser de Valor, no exitoso.

Viendo los acontecimientos políticos y sociales de nuestros tiempos y analizando un poco el comportamiento actual de las personas que están en posiciones de poder no me queda más que concluir que estamos viviendo tiempos tumultuosos donde la corrupción y la mentira se han apoderado de las mentes frágiles que rigen nuestra sociedad.

No es un problema que tiene fácil solución desde luego, pero desde mi punto de vista, las experiencias que he tenido en mi propia vida me han hecho abrir los ojos a la verdad ineludible de que la mentira juega un baile para hacernos alejar de nuestra propia esencia.

Por supuesto en lo más profundo de nuestro ser hay una sola verdad y eso es que la mentira no existe y de ahí viene todo el sufrimiento y la desdicha humana. Nuestra mente es el refugio de nuestra mentira mientras que nuestro corazón es el refugio de nuestra verdad. La sabiduría verdadera no es aclarar dudas conceptuales donde las limitaciones de la abstracción mental truncan nuestra realidad.

En el corazón yace nuestro refugio último, es allí donde últimamente debemos de dirigir nuestra atención, no en forma conceptual sino experimental. No debemos de hacernos cómplices de la idea de que para transitar en este camino de la vida debemos de enfriar nuestro corazón puesto que esto nos aleja más de nuestra propia verdad.

Mientras más sinceros, vulnerables y amorosos seamos con nosotros mismos y con nuestro prójimo más nos acercamos a nuestra verdad. La felicidad está en el amor que damos y recibimos y mientras más nos alejamos de este principio mas sufrimos.

El éxito lamentablemente es algo que ha sido desvirtuado por personas exitosas inescrupulosas que se dan a la tarea de difundir el mensaje incorrecto a la mentes de nuestros hijos. Buscamos ser exitosos pero dejamos a un lado lo que nos hace humanos.

En vez de buscar ser exitoso, busca ser de valor, de valor a nuestra sociedad a nuestras familias y a nuestro entorno.